miércoles, 31 de enero de 2007

Poesía X

 

Por omisión

 

Que triste es la respuesta, que absurda la forma.

Los días, estos días que no cesan,

la ilusión, como un sueño, como un engaño.

 

Que helados están los jardines y los pies,

las ganas de soñar de los que nunca sueñan,

los impulsos infantiles de andar con libertad,

 

Que oscuro es el silencio de la canción que no se canta,

el miedo a elevar el alma, el dolor de no intentarlo.

Pequeñeces perdidas en un mar de “sí, lo sé”.

 

Bienes y males del pasado,

¿quién los recuerda hoy?

Me los muestran sus palabras,

las que dicen tantos labios cotidianos.

 

Pensamientos ordenados,

no me atraparán de nuevo.

Lógica insensible,

es suficiente por ahora.

 

Mátame ensordecedor futuro,

olvídame egoísmo,

sálvate de mí humanidad,

continúa destruyéndote,

no cuentes conmigo.

 

He quemado muchas lunas y princesas,

me atraparon los bosques embrujados

y perdieron el encanto,

 

He bebido almas y caricias

vomité mis entrañas intoxicadas de amor

por nada.

 

Reí por lo absurdo y lloré por lo mismo.

 

Y al final, mi destino.

 

Yo, sin sentido.

 

Que triste es la respuesta.

 

Pablo Rego - © 2007

lunes, 29 de enero de 2007

Una de perros

 

Noche de perros

 

Esta oscuridad,
esta noche de perros,
esta soledad
que pronto te va a matar.
Vas perdido entre las calles que solias andar,
vas herido como un pajaro en el mar, Sangre.

Puede ser que estés
muy muy lejos de tu casa,
justo en el lugar que nació tu corazón.
Ya te veo entre los autos pidiendo perdón,
mi mirada tiene tu dolor, Hombre.

Cuando el cielo cae
a veces pienso en tu risa.
Es muy tarde ya y estoy harto de llorar.
No estás solo si es que sabes que muy solo estás.
No estás ciego si no ves donde no hay nada.

 

viernes, 26 de enero de 2007

Poesía IX

 

Gracias por todo, adiós, muy buenas.

 

Es la frase que se impone entre mi andar y otros destinos,

es lo que me dice el amor al oído cuando me recuesto

en las nubes de un prado de silencio imposible de tocar,

mientras te deshaces por tenerme, por llegar, por encontrarme,

sin hallar la puerta para elevarte y echarte a mi lado.

 

No quiero juicio, ni premios, ni aprobación, ni castigo;

no quiero porque, ni acuerdos, ni mañana;

no quiero matar con las palabras ese cielo que me acoge,

que sostiene mi cuerpo sobre las líneas del tránsito liviano.

 

Ahí estoy otra vez, charlando con la muerte,

del lado oscuro del corazón,

sintiéndome de nuevo el trágico poeta,

guiñándole mi ojo a Romeo, a Alfonsina, a Alejandra,

escribiendo en las paredes con la mierda del sistema,

mirando calaveras que me hablan de otra cosa,

que pretenden ignorar su hueso, su fondo manifiesto.

 

No lo creo. No lo siento. Eso es todo.

 

Pablo Rego - ©2007

miércoles, 24 de enero de 2007

Otra de Charly

 

Charly García siempre tiene esa forma de decir las cosas que se meten en la piel, esa forma de expresión tan directa y a la vez tan sutil. Quizá porque encarna de una manera muy verdadera una forma de sentir que quienes la vivimos así sabemos como es. Esto es del disco "El aguante"

 

Soldado de lata

 

Soy un soldado de lata
que lucha y que mata
por vos
yo soy cucharita de plata
que pasa el remedio al dolor
Pero no te encontré
no me fui
darte mi amor o desaparecer (no!)
yo soy tu amor
Porque
ya no tengo
mas vergüenzas
no te debo nada (oh baby no)
solo tu mirada
Yo tengo amor
pelearé por vos
yo soy tu amor
llegaré hasta el sol
yo soy tu amor (el dolor)
yo soy...(uh, nanananana)
aaah
cucharita de plata
pero ya me perdí
no estoy bien
y todo lo que quiero
es darte mi amor o desaparecer (no!)
Yo soy tu amor...
Oh no, oh no...
Ya no tengo mas problemas
ya no tengo mas dilemas

 

Charly García

 

 

lunes, 22 de enero de 2007

Poesía VIII

 

 

Por qué sonrío

 

La primera frase es porque sí.

Luego es la pregunta la que inspira,

o es la acción inquisidora, o el miedo,

o lo extraño de una sonrisa en estos tiempos.

 

Respuesta se necesita.

 

Es el alma que dibuja los gestos en mi rostro,

no hay máscara posible para un peregrino de entre verdades,

hay vida, sensación y expresión.

 

¿Es demasiado simple?

 

Lo primero es sentirse ser,

lo segundo es que el desencanto desciende al centro de la tierra

y que ojalá se queme -esperanza de poeta-

Lo tercero son los motivos para estar aquí o allí, según se vea,

luego, el devenir de los hechos:

La coincidencia, la energía, la liviandad,

que sobren las palabras, el más allá,

el deseo con mañana y los sueños que viven y se recrean.

 

¿Es demasiado presentisa?

 

Pues el niño es cada día más libre,

el acto de la vida es cada vez más juego,

no es drama ni es tragedia ni es comedia

es el juego puro de una levedad profunda

que vive oculta en nosotros,

que se avergüenza de nuestros prejuicios,

que lucha por surgir de nuestros corazones.

 

Al fin, silencio.

Porque si lo piensas

una sonrisa vale más que todo esto.

Sin paranoias, claro.

 

Pablo Rego - ©2007

jueves, 18 de enero de 2007

Grandes radiografías argentas I


 

Costumbres argentinas

 

Muerdo el anzuelo y vuelvo
a empezar de nuevo cada vez.
Tengo en la mano una carta
para jugar el juego cuando quieras.

Caminando, caminándote,
mi calle que quizás yo pueda cambiar.
Esperando, esperándote,
costumbres argentinas de decir no.

El problema es otra vez la situación
cada vez peor del corazón,
yo camino todo y veo
cada vez que quiero y te espero.

Caminando, caminándote,
mi calle que quizás yo pueda cambiar.

Esperando, esperándote,
costumbres argentinas de decir no.


 


 

lunes, 15 de enero de 2007

Poesía VII

 

Mirada al horizonte

 

Quizá sea un mutante deformado por las fuerzas imperiales.

Tal vez haya buscado la nueva polis en un camino abandonado,

el nuevo sueño en un mundo viejo y escayolado,

nuevos ojos entre momias desesperadas, sometidas y moribundas.

 

Quizá sea un el producto de un experimento inconsciente,

de una especie delirante y trastornada

que deforma, mata y muere con la misma naturalidad,

por mandato de su constitución primera e inmutable.

 

Hambre hay:

de comida, de saber, de alegría, de crecimiento,

de creación, de sonrisas, de satisfacción, de amor

 

Horror hay:

de muerte, de opresión, de ignorancia, de miedo,

de incapacidades internas y de capacidades externas.

 

Quizá esté llegando  a su fin el primer escape ciego,

la primera etapa de un éxodo inexplicable en busca de algo que no existe.

 

Tal vez he visto tanta tristeza humana que no sé cual es la mía,

he transitado por las cenizas de un cuento mal contado.

 

Mis pies y mi cabeza no dialogan entre sí,

mi corazón se agita por el amor,

mi catalejo sólo ve tierra,

hombres y más naturaleza humana sangrando,

mis sueños pasean por los de todos

y me queda saborear la fruta de mi paraíso,

los caminos se diluyen

y sólo me queda un recuerdo intenso

y ese tal vez.

 

Pablo Rego - ©2007

lunes, 8 de enero de 2007

Poesía VI

¡Feliz 2007! Si cabe la utopía...

 

 

Un día serán la libertad

 

Si lees esto es porque uno de tus segundos se ha enganchado

en una astilla de la existencia,

astilla de poeta clavada en el cuerpo de un día cualquiera.

 

Un día mis letras serán la libertad, lo sé,

probablemente muerta en mí, probablemente viva en otros,

pero recibirán el aire fresco de mi claridad aún oscura.

 

Una mañana cualquiera de las que todos se alegran

es para mí un amanecer prisionero en las mazmorras del tiempo

y mis palabras mudas arden en el recuerdo de un cuerpo de ayer.

 

El tiempo de callar, el tiempo de sentir, el tiempo de no hacer

confunden a los ojos que intentan ver mi movimiento

y enmudecen de sonrisas mi pecho reincidente de dolor.

 

Hoy están abiertas las cicatrices,

esta mañana fría de enero es como el día de mi condena

como lo han sido otros, una condena indefinida pero segura.

 

Mientras tanto la ceguera del mundo que elige ignorar

nos mata despaciosamente (sin apuros, pero a sabiendas),

nos acalla, nos ignora, nos divide y nos devora.

 

Hoy quería escribir que la belleza vale la pena,

que los ojos profundos me invitan al amor,

que tu boca, que la tuya, que la tuya,

es sinónimo de colchones de plumas en los que poder retozar.

 

En este frío granito de esta mesa improvisada

un esclavo delira despierto su sueño de amor

preguntándose por estúpidos teoremas del destino

mientras el taxímetro del día aprieta cuellos y extirpa sentimientos.

 

Seremos otros, seremos números ignorados, seremos humanos

siempre resurgiendo en la muerte que dejamos un domingo

corriendo hacia el deseo, escapando del olvido,

llorando letras o silencios que un día serán l libertad,

lo sé.

 

Pablo Rego - ©2007