domingo, 21 de diciembre de 2008

Inútil (Poesía XXXV)





Había estado tiempo fuera del mercado productivo y al llegar a España comencé a trabajar en una nave industrial. Tenía en mí la frescura que me provocan mis prácticas espirituales y artísticas a las que estuve dedicado por completo antes de mi mudanza. Estaba extremadamente sensible a lo que veía a mi alrededor. Era mayo de 2006...

Inútil

He logrado ser, al fin, inútil.

Me lo hacen saber las cosas y los hombres que hacen,
que no escuchan ni miran porque no detienen su marcha hacia los hechos.

En mi prehistoria me intrigaban los caminos y los modos,
los pasos y las herramientas para hacer felicidad.

La prehistoria me rodea en esos hombres, en las ciudades, 
en los sistemas, en las certezas y en las corduras.

Las manos útiles hacen y hacen y se deshacen,
las vidas-cosas se queman como leños en la hoguera del miedo,
y la implacable... la pálida y eterna, los asusta y los ausenta.

Nacimiento de una historia.

La simiente inaprehensible
despertó su germen de conciencia desplegando su poder.

La luz del ayer y del hoy de poco sirve, poco interesa.

Lo intangible no golpea ni perfora ni adhiere,
lo inexplicable no se suma, no se usa, no se vende,
y el alma presente es una verdad inútil.

El hombre consciente es un torpe obrero,
la pequeñez de las cosas, de lo usable
domina los ritmos cotidianos, ínfimos y serviles,
en su absurda y efímera utilidad. 

Pablo Rego ©2006

Poesía de Eva

 

El comentario de mi querida amiga Eva me provocó revisar la publicación de la poesía que le dediqué a ella tiempo atrás. Creo que tenía menos equilibrado el centro expresivo, aunque ahora puede que lo tenga demasiado funcional y genere desnudeces no deseadas. En todo caso, "nunca es triste la verdad"... este es el link a la poesía que "la gallega" me inspiró en aquel fin de semana tántrico con almuerzo incluido  que todos recordaremos siempre... http://pablosinfronteras.spaces.live.com/blog/cns!8F775240FBCA73D5!697.entry

 

martes, 16 de diciembre de 2008

Poesía XXXIV


 

La vida nos regala momentos hermosos... y hay personas que los generan, que los motivan con su energía. Uno de mis grandiosos compañeros del curso de Tantra me inspiró a escribir por su sensibilidad.

 

 

La fuente del amor

(para Gustavo, de esencia a esencia)

 

No puedes responderte dónde está

porque sus aguas te nutren cada día.                   

Eres lo que fluye en ella, cada gota que salpicas.

 

Cultivar lo que te ha sido dado para que se difunda,

la luz del universo se proyecta en tus gotas como lupas;

nos has regado y nos riegas con tu esencia ¿para ti algo esquiva?

 

El vuelo hacia tu plena alegría atraviesa nubes negras;

con su luz de diosa y de faro

la luna ilumina horizontes para que vayas danzando.

 

Discurrir por los senderos que ofrece la vida,

bajar porque es preciso para llegar hasta el mar,

desembocar en la plenitud del agua infinita de manos abiertas.

 

Todos los cuerpos iluminados se tornan invisibles,

todos llenos porque estás lleno de ello,

todos en la luz, porque la luz emana de la fuente que en ti vive.

 

El silencio es un espejo amistoso

que te abraza sin pedir permiso para ayudar-te,

para que puedas mirar-te, para que puedas amar lo que no es dado a tener.

 

La libertad te dará alegría siempre

porque el agua de tu fuente del amor

fluirá con tu dar sin fronteras

que hoy vive en mí como en los otros.

 

 

Pablo Rego ©2008