martes, 19 de mayo de 2009

Poesía XXXVII


Sol-o


 


¿Te has fijado en el sol?


 


Todos se nutren de él a la distancia,


pero debe estar solo


porque quien se acerque demasiado


se convertirá en cenizas.


 


Es su destino la soledad,


su ser de fuego es su propósito,


mas los aventureros quieren ingresar entre sus llamas


para capturar su esencia.


 


La esencia del sol es combustible,


la incandescencia que deslumbra a la distancia


brota de sus tripas inevitablemente luminosas


desde un magma vivo que debe salir hacia el universo.


 


Sus lenguas ardientes queman a veces,


su órbita es siempre su camino,


su estar en él le impide verse como el Sol.


Esta es la naturaleza de todos los equilibrios.


 


Cuando llega la noche y tú te duermes


Él sigue viajando entre la oscuridad,


sabiendo que otros se nutren de su luz


y que el día continúa aunque no lo veas.


 


Siempre hay mañana porque hay sol,


hay vida y hay luz porque él sigue su camino


hay consciencia y existencia bajo la luz que siempre llega,


hay calor, al fin, porque sus rayos viajan en el tiempo.


 


Es su destino la soledad y la distancia,


es su camino de aprendizaje,


su forma de ser lo que le ha tocado en gracia.


Nutre, ilumina, calienta, quema,


porque es Sol.


 


Pablo Rego - ©2009

miércoles, 13 de mayo de 2009

Poesía XXXVI


Escribí este poema inspirado en el paraíso, el árbol, durante la primavera valenciana de 2009. Cuando vivía en esa hermosa ciudad española el aroma a las flores de los paraísos, que descubrí como un tesoro, resultaba ser un puente sensorial que me comunicaba con mi infancia en Buenos Aires, cuando las calles de los barrios estaban repletas de viejos paraísos que con el tiempo se fueron quitando. Ese aroma es en parte para mí el de la primavera de mi infancia y adolescencia porteñas. 

En 2018 me reencuentro con estos árboles en el patio de mi casa, y hoy, que agrego estas líneas y sumo a esta antigua publicación la foto, disfruto del aroma de sus flores con una sensación de silenciosa alegría que me sugiere otra vuelta más en la espiral de la experiencia de la vida. (Octubre de 2018)

Paraíso (Valencia, 2009)

(Destellos de todos los tiempos)

Señales,
un aroma a nuevo día comienzo de nueva vida,
comienzo de otra vuelta hacia el próximo comienzo.

Un aroma blanco de primavera fresca y joven,
parte del hogar que llevo conmigo
desde las raíces enterradas en lo profundo, húmedo y oscuro.
Acompañan ese perfume las andanzas en la noche adolescente,
los regresos entusiastas del calor naciente,
la ilusión, el sueño,
el deseo verdadero de lo verdadero.

Viejos Aires que regresan
desde el sur en mi recuerdo,
nuevos soles que iluminan con olor a Mar.

Conozco este sitio deseado y perseguido,
en donde bailan con el viento las mujeres liberadas
cuando la pureza lo permite y emerge debajo de la piel
el brillo único de la plenitud viviente.
Allí y aquí,
un puente entre el amor y la distancia,
entre las calles de las ciudades junto al agua.

Allí y aquí
Hay dos primaveras,
dos oportunidades que el mundo ofrece
a la gloria efímera de su estallido.

Allí y aquí
hay paraíso, hay cielo, hay luz,
hay amor y abrazos, hay aire y tierra,
hay un solo sitio.

Allí y aquí
está en mí;
Una unidad de aroma único,
un solo mundo al que sólo se puede entrar
mediante la comunión con el universo
y la levedad de vivir sintiendo.

Pablo Rego - ©2009